La máscara que aprendiste a usar para ser amado

Hay un momento en la vida que casi nadie recuerda, pero que cambia el rumbo de toda su existencia.

No ocurre cuando somos adultos. Ni siquiera durante la adolescencia. Sucede mucho antes, cuando todavía somos demasiado pequeños para comprender lo que está pasando, pero lo suficientemente sensibles para aprender una lección que nos acompañará durante décadas.

Imagina a un niño que corre hacia la sala emocionado porque quiere mostrar el dibujo que acaba de hacer. En su mente no existe la duda de si es bonito o feo. Solo desea compartir aquello que hizo con ilusión. Sin embargo, la respuesta que recibe es un distraído: «Ahorita no, estoy ocupado.» Quizá en otra ocasión escucha: «Podrías haberlo hecho mejor.» O simplemente nadie levanta la mirada para observar aquello que para él era tan importante.

Para un adulto puede parecer un episodio sin trascendencia. Para un niño no lo es. El niño no interpreta únicamente las palabras; intenta descubrir qué necesita hacer para volver a sentirse visto. Poco a poco comienza a sacar conclusiones sobre sí mismo y sobre la manera en que funciona el amor.

PAGINA >>>>>>>

Empieza a creer que algunas versiones de él generan sonrisas, abrazos y reconocimiento, mientras que otras pasan desapercibidas o incluso provocan desaprobación. Sin que nadie se lo explique, aprende que mostrar ciertas emociones, expresar determinadas ideas o comportarse de una forma específica puede poner en riesgo algo que para él resulta indispensable: sentirse querido.

Así comienza un proceso tan silencioso que casi nadie llega a notarlo.

No dejamos de ser quienes somos.

Comenzamos a seleccionar cuidadosamente qué partes de nosotros vale la pena mostrar y cuáles es mejor esconder.

Con el paso de los años esa selección se vuelve automática. Dejamos de expresar aquello que creemos que incomoda a los demás y potenciamos aquello que suele recibir aceptación. Sin proponérnoslo, empezamos a construir una versión de nosotros mismos diseñada para sobrevivir emocionalmente.

El problema es que esa versión funciona.

Deja tu comentario